¿Por qué un café puede parecernos más agradable en un momento que en otro? ¿Puede influir la taza en la que lo servimos o incluso la época del año?
El matcha lleva años ganando popularidad, pero su presencia en la hostelería española sigue creciendo. Cada vez aparece en más cartas y en formatos que van desde el clásico matcha latte hasta versiones frías y combinadas con frutas. Y los datos muestran que no se trata solo de una tendencia en redes sociales. El consumo de matcha crece en las cafeterías españolas
Cuando pensamos en preparar un buen café, solemos fijarnos en los granos, el tueste, la molienda o la cafetera. Pero hay un ingrediente que a menudo pasa desapercibido y que ocupa la mayor parte de la taza: el agua. No es simplemente el medio que utilizamos para preparar el café. El agua participa directamente en la extracción de los compuestos que después percibimos como aroma, sabor, acidez o cuerpo.